domingo, 17 de noviembre de 2013

¿Existe la proteína de la felicidad?

¿Que nos hace realmente felices? ¿Nuestros amigos? ¿La familia? ¿El dinero? o ¿El amor? Siempre nuestros cambios emocionales han estado regidos por una serie de hormonas, como por ejemplo la testosterona, que se asocia a la agresividad y la excitación física o la dopamina como pieza clave del placer y la motivación. Ahora entra en escena una nueva hormona llamada Hipocretina o Orexina.


Este neurotransmisor fue estudiado  en los años 90 por unos investigadores de la University of California Los Ángeles (UCLA) por su relación con los ciclos de sueño y vigilia.  El motivo de su estudio fue que los pacientes que padecían un trastorno del sueño llamado Narcolepsia tenían gran déficit de células productoras de hipocretina, por lo que podríamos decir que el sueño está relacionado con niveles bajos de Hipocretina. Dado que la depresión está fuertemente asociada a la narcolepsia, comenzaron a explorar la hipocretina y su posible relación con la depresión.


Figura 1. Las hormonas de la felicidad
Las hormonas de la felicidad  © 2013 Conec. Todos los derechos reservados.
Recientes investigaciones publicadas en Nature, realizadas por el mismo grupo de investigación, descubrió que esta hormona tiene asociación con los estados de ánimo de felicidad o tristeza.

Sus investigaciones concluyeron que la hipocretina estaba en niveles muy altos en momentos de vigilia pero en cambio esos niveles estaban condicionados por el estado de ánimo. Cuando el paciente se reía o tenía sensación de bienestar, los niveles de este neurotransmisor aumentaba por otro lado cuando el paciente lloraba y se sentía triste esto niveles decrecen. Los pacientes fueron grabados mientras veían la televisión, interactuaban socialmente (con médicos, personal de enfermería o su familia); mientras comían o eran sometidos a procedimientos médicos diversos; así como durante una experiencia de transición del sueño a la vigilia.


Esto hace pensar que se podría comercializar una “pastilla de la felicidad” para combatir la depresión, no obstante hay varios problemas con la producción y comercialización de esta “pastilla de la felicidad” ya que también entraría un conflicto ético: ¿Nos puede dar la felicidad un fármaco? ¿Podríamos asociar esta pastilla con una droga?

Julio Cruz
Jorge García


Referencias:
Cavas M, et al. Papel del sistema de la hipocretina/orexina en la regulación del sueño, Psiq Biol 2002;9(2):83-87


Ashley M. Blouin, Itzhak Fried, Charles L. Wilson, Richard J. Staba, Eric J. Behnke, Hoa A. Lam, Nigel T. Maidment, Karl Æ. Karlsson, Jennifer L. Lapierre, Jerome M. Siegel. Human hypocretin and melanin-concentrating hormone levels are linked to emotion and social interaction. Nature Communications,4: 1547 (2013)


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