jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Se podría conocer el dulzor de una sandía sin partirla?



¿Se podría conocer el dulzor de una sandía sin partirla?

“Parece tener buen aspecto, ¿estará buena?” éste  un comentario muy escuchado en la frutería y supermercados, pero, ¿y si pudiésemos conocer el contenido de humedad  y demás propiedades  internas de un fruto antes de comprarlo? Se está desarrollando una nueva técnica no destructiva basada en Espectroscopia de Infrarrojo cercano (NIRs) con la que podemos predecir estas propiedades en los frutos, garantizando así a los consumidores una determinada calidad interna.

                                                                 

                                                                 Figura 1.1. Imagen la empresa Tecnova 


Hasta el presente, la elección de un fruto u otro ha sido debida a su apariencia, tamaño, color, y demás propiedades externas. Sin embargo, no se ha podido clasificar en función de sus propiedades internas, que son, las que realmente interesan al consumidor  ya que existe una deficiencia de información objetiva acerca de la calidad interna deseada.

Debido a las exigencias por parte de los consumidores que desean conocer las propiedades internas de los frutos, se han desarrollado unas nuevas técnicas basadas en NIRs, las cuales no afectan a la integridad física y estructural del fruto, es decir, son técnicas no destructivas. Además, la radiación NIR es lo suficientemente energética para atravesar la corteza de frutos como la sandía.

Existen varias razones por las que podría ser interesante la utilización de técnicas no destructivas de análisis de la calidad de frutas en varias etapas de la cadena de producción. La primera, se refiere a la fase de cultivo; la posibilidad de analizar instantáneamente y monitorizar en el campo la calidad de la fruta puede ser de gran utilidad para definir estrategias de recolección. Además, esto supone un ahorro de tiempo y dinero ya que no es necesario el transporte de muestras al laboratorio. Otra etapa, en la que resultarían interesantes estas técnicas es en la distribución alimentaria, donde técnicas no destructivas te permitan evaluar la calidad; podrían ser útiles para los distribuidores y consumidores, que podrían comprobar la calidad interna del producto a adquirir en el momento de su compra.
Por otra parte, estas técnicas son respetuosas con el medio ambiente, ya que ni requieren el uso de ningún producto químico en el análisis ni dejan residuos de análisis.

En el siguiente vídeo, podemos ver como determinar algunos parámetros internos en el melón.


video
                                           


Actualmente, algunas de las aplicaciones en potencia de estas técnicas son a calidad, origen botánico y adulteración de la miel, contenido en cafeína del café y discriminación entre los dos tipos mayoritarios Arabica y Robusta, estimación de los contenidos de humedad, azúcar y fibra en la caña de azúcar. También, la valoración de la energía, fibra, proteína, azúcares y otros índices de transformación animal en forrajes. Granos y mezclas de alimentos utilizando NIR es frecuente en producción ganadera intensiva y extensiva en muchos países. También se utiliza NIR para estimar las características de la fermentación del ensilado, como pH, nitrógeno amónico y ácidos grasos volátiles. Tiene también un importante papel en la monitorización del contenido graso, proteína, agua y autenticidad de carnes. Se puede determinar por NIR el color y la calidad de cocinado de la pasta fresca. En las granjas lecheras, se puede valorar en línea la composición de la leche en proteínas y grasas durante el ordeño y también se analizan rutinariamente el contenido graso y textura de productos lácteos como la leche en polvo, el queso y la mantequilla. La tecnología NIR se ha demostrado una metodología fiable para valorar la calidad de aceitunas y para detectar adulteraciones en aceite de oliva.

En nuestra opinión, estas técnicas van a suponer un gran avance en el sector agrícola, así como para el comercio de sus productos. Ya que, además de ayudarnos a clasificar los productos en función de su calidad interna y poder asignarle un precio más justo, podemos luchar contra las adversidades meteorológicas conociendo las carencias del fruto tras unas condiciones meteorológicas extremas y tomando las medidas adecuadas.

Bibliografía



Araceli Córdoba Fernández
Isabel Mª Prados Nieto

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